sábado, 17 de noviembre de 2007

BEATIFICACIONES: NO ESTÁN TODOS LOS QUE SON

El Papa Benedicto XVI, proclamó el pasado 28 de octubre como beatos y como "mártires para la misericordia, la reconciliación y la convivencia pacífica" a 498 laicos, religiosas, religiosos y sacerdotes, que fueron asesinados en España en 1934, y entre 1936 y 1939. En su discurso, el Papa recordó a los fieles congregados en la Plaza de San Pedro que "la lección de los mártires es la reconciliación". Evidentemente, la Iglesia Católica está en su perfecto derecho de elevar a los altares a quienes estime oportuno, y no seré yo quien ponga en duda los méritos y virtudes de una sola de esas 498 personas. Pero dicho lo anterior, sí puedo y quiero hacer una reflexión sobre el cómo y el porqué de estas beatificaciones. La Iglesia lleva muchos años, desde el pontificado de Juan Pablo II, beatificando a personas que perdieron la vida durante la Guerra Civil Española. Personas que, en la mayoría de los casos, fueron asesinadas sin juicio por el mero hecho de pertenecer al clero y a las diferentes órdenes religiosas. Pero tanto Wojtyla como Ratzinger se olvidan sistemáticamente de una parte de la historia y de sus protagonistas.
Han sido muchas las voces que se han levantado para reivindicar a los sacerdotes vascos fusilados por las tropas golpistas, acusados de cercanía al Partido Nacionalista Vasco. La respuesta que se da a eso es que, como no fueron asesinados por su fe, sino por sus ideas políticas, no merecen ser mártires. Con ello, las autoridades eclesiásticas presuponen la ideología de esos sacerdotes, y aceptan de buen grado el argumento empleado por quienes les arrebataron la vida. No son mártires ni dignos de ser beatos. También habría que recordar a todas aquellas personas que, declarándose católicos y demostrando un comportamiento acorde con los más altos valores de su fe, fueron igualmente ajusticiados entre 1936 y 1975 por los militares sublevados y el posterior régimen impuesto por el General Franco por las más diversas razones. Cientos de personas, quizás miles; hombres y mujeres asesinados en el maremágnum de la Guerra Civil y de la posguerra.
Entre ellos quiero destacar a todos los masones que fueron asesinados en España durante esa guerra (que la Iglesia Católica española apoyó como "cruzada" durante décadas), o los que cayeron después de la misma. Para muchos de ellos su fe y su filiación masónica no entraban en contradicción. Como afirma José A. Ferrer Benimeli, S.J. (La Masonería. Alianza Ed., Madrid, 2001, pág. 127), "(...) salvo muy raras excepciones, casi todos los masones que no pudieron huir de la llamada zona nacional fueron asesinados o fusilados. El mero hecho de ser masón, durante la guerra civil, fue considerado "delito de lesa patria". El mero hecho de ser masón fue suficiente para que cientos de personas fueran, sin más, pasadas por las armas sin juicio previo". La posterior Ley de Represión de la Masonería y el Comunismo perpeutó hasta la muerte del dictador las penas de cárcel, destierro o inhabilitación para todos aquellos que fueran o hubiesen sido masones. Evidentemente, nunca les veremos elevados a la categoría de mártires, beatos, santos o simplemente dignificados: no estaban donde debían, no "murieron por su fe".
Seleccionar y destacar a los muertos en un bando de todo un pueblo en conflicto, en fechas tan significativas como 1934, olvidando a la otra mitad o negándoles el mismo trato que a los elegidos, nunca puede ayudar a la reconciliación y la convivencia pacífica, y en modo alguno constituye un acto que demuestre misericordia. Ni siquiera 68 años después. Quizás sea bueno recordar estas palabras de un tal Pablo de Tarso:
"Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada. Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada. El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor no pasará jamás." (1ª Carta a los Corintios, 13: 1-8).
El que tenga oídos para oír, que oiga.

jueves, 25 de octubre de 2007

DESCUBRIENDO LA PAZ Y EL DIÁLOGO...

El pasado viernes 12 de octubre, ciento treinta y ocho (¡¡138!!) sabios musulmanes escribieron una carta al Papa Benedicto XVI (antes Joseph Ratzinger). En ella le decían que de la paz entre ambas religiones, basada en la mutua comprensión y el diálogo interreligioso, depende el futuro de la humanidad (ver la noticia en El País).
Esta es la segunda misiva que recibe el Papa de manos de diferentes autoridades religiosas del Islam. La primera le llegó otro doce de octubre, pero de 2006, firmada por treinta y ocho (¡38!) expertos islamistas de todo el mundo. Esta primera carta fue la respuesta colectiva a una cita incluida por Benedicto XVI en una conferencia dictada el 12 de septiembre de 2006 en la Universidad de Ratisbona. Ese día, el Papa hizo referencia a un antiguo "diálogo" medieval (1391), entre el emperador bizantino Manuel II paleólogo y un erudito persa, en el que se discutía sobre la relación entre la razón y fe, la posibilidad de la conversión forzosa, o lo apropiado o no de la "guerra santa". Como se recordará, las palabras del Papa desataron el inmediato malestar de la comunidad musulmana mundial, de ahí que la misiva de los teólogos musulmanes tenga un carácter claramente corrector (ver resumen de la cuestión en Wikipedia). Pero no ha sido este el último episodio reciente de "desencuentro" entre los líderes de las comunidades religiosas. Las comunidades evangélica y judía se quejaban en julio de los intentos de monopolización del diálogo religioso por parte del Vaticano. ¿Qué es lo que ocurre?
Que los seres humanos se enfrenten por sus creencias religiosas no es ninguna novedad histórica (qué les voy a contar a estas alturas que ustedes no sepan). Lo triste del caso es que aún tenga que repetirse que del diálogo interreligioso puede depender la paz entre los pueblos. ¿Tan poco hemos aprendido? Sinceramente: ¿hacen falta 138 sabios para decir eso? ¿Hace falta estar revestido de la Santidad de un cargo como el de Sumo Pontífice de la Iglesia de Roma para que un axioma como ese merezca ser tenido en cuenta y aceptado?
Si algo me ha enseñado la Masonería es que en el respeto profundo, absoluto, a los demás está la base de la verdadera tolerancia y de la construcción de un mundo fraterno. Ese respeto debe ejercerse sobre todas y cada una de las circunstancias del otro (su persona -incluida su propia vida-, su dignidad, sus ideas y creencias, sus opciones y modos de vivir..., etc.); de lo contrario no es real. El verdadero respeto impone el conocimiento exhaustivo del prójimo, así como la defensa de su derecho a ser, pensar y actuar de manera diferente, de acuerdo con los más altos valores morales a los que aspira el ser humano, y que en esencia pueden encontrarse contenidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en los textos de ella derivados, así como en la mayoría de los escritos básicos de las principales religiones del planeta. Tolerar no es "soportar", es comprender, respetar, aceptar aunque no se comparta y defender. Sin eso no es posible el verdadero diálogo (mucho menos el diálogo interreligioso); no es viable el ecumenismo entre las Iglesias cristianas; no es esperable el entendimiento entre la Iglesia Católica y la Masonería... Y es que con demasiada frecuencia, las Iglesias (la Católica entre ellas), como depósitarias de "la única verdad", entienden el diálogo como la dialéctica cuyo objetivo básico es convencer y convertir al contrario, y no un como intercambio de ideas del que se puede aprender. Así nos ha ido.
Está bien que el Papa condene que las matanzas en Iraq, el terrorismo y otras formas de violencia se hagan en nombre de la religión. Está bien que se visiten los campos de exterminio y se condene la barbarie genocida... Pero estaría mejor que, además, no se censurase a los teólogos progresistas (como Jon Sobrino, Hans Küng, Leonardo Boff o Uta Ranke, por citar solo cuatro del centenar de los que fueron "callados" durante el pontificado de Juan Pablo II y lo que va de este), que no se canonizase únicamente a una parte de las víctimas de la Guerra Civil Española, o que no se intentase imponer a la generalidad determinados puntos de vista sobre cuestiones como el matrimonio, la familia o la Educación a golpe de pancarta y de mitin de púlpito, ¿no creen?

lunes, 16 de julio de 2007

MATANDO EN NOMBRE DE DIOS

Desde hace un tiempo vengo dándole vueltas al problema de la defensa del derecho a la vida. Hay casos sangrantes de violación masiva de ese pincipio esencial que, sin embargo, el mundo observa desde los noticiarios entre el horror y la indiferencia; los ejemplos podrían ser Darfur, la franja de Gaza, Líbano, Irak, Pakistán, Sierra Leona, y un largo etcétera de "puntos calientes" del planeta, a los que nuestros gobiernos y las instituciones supranacionales son incapaces de dar solución.

No me voy a referir aquí a esos casos, sino a otros más sutiles, más crueles, más siniestros y preocupantes porque se inscriben en el marco legal de los países en los que tienen lugar: las penas de muerte sentenciadas por tribunales legalmente constituidos. Para cualquier persona dotada de unos mínimos valores y, por supuesto, para cualquier masón o masona, la idea del asesinato legal, sea cual sea el delito que lo promueva, nos parece absolutamente repugnante y rechazable sin paliativos. Ese es un principio defendido por todos los estados que constituyen la Unión Europea y, desde nuestra visión eurocéntrica (y sin pretender ninguna supremacía moral que no tendría mayor apoyatura argumental), los casos de Estados Unidos o China nos parecen, simple y llanamente, un ejemplo de barbarie.

Pero hay casos que me parecen mucho más sangrantes: los de las ejecuciones dictadas sobre la base de la ley religiosa. ¿Qué credo puede permitir segar la vida humana sin que con ello se lesionen los principios más básicos que lo fundamentan? ¿En nombre de qué concepto de la divinidad, del Uno, del Principio Creador puede atacarse la Vida? ¿Qué modelo de sociedad se pretende cuando un grupo humano pervierte los valores comunes hasta ese extremo?

Hoy, el cristianismo se ha relajado bastante en este punto: la Iglesia Católica ya no quema herejes (aunque lo que se hace desde sus medios de comunicación se acerque bastante...); las iglesias cristianas no marcan a fuego a los pecadores, ni envían a sus miembros a convertir paganos a golpe de espada y crucifijo (son más sutiles y, aplicando técnicas de márketing, desde hace tiempo lo llaman "misionar"). El budismo y el hinduismo no parecen ser hoy, como religiones, especialmente violentas. El judaísmo, como credo, tampoco emplea las mutilaciones o la ejecución por delitos comunes o por atentar contra los principios religiosos (caso aparte es lo que hace el Estado de Israel con los palestinos, que es algo que no cabe ahora aquí). Entonces, te preguntarás a qué me refiero, qué es lo que me preocupa. Me refiero a las lapidaciones realizadas en nombre del Islam.

Esta realidad asaltó masivamente nuestros hogares en 2002, cuando Amnistía Internacional denunció la decisión de un tribunal islámico de Katsina, en el norte de Nigeria, de condenar a muerte por lapidación a una mujer, Amina Lawal. Su delito: el adulterio. Esta particular interpretación de la Sharía islámica se repitió en otros casos, como los de Fátima Usman, Ahmadu Ibrahim y Yamusa Rafin. Sólo la presión internacional de diferentes gobiernos y organismos, unida a las miles de firmas de ciudadanos anónimos de todo el mundo, lograron impedir estos asesinatos, pretendidos en nombre de una norma religiosa del siglo VII. La Declaración Universal de los Derechos Humanos defiende, nuestro derecho a la vida, a la integridad física, al respeto de nuestra privacidad y a crear o romper vínculos matrimoniales; de ahí que el Comité de Derechos Humanos haya afirmado que: "es indiscutible que las actividades sexuales en privado están cubiertas por el concepto de "privacidad". Acusar y detener a mujeres por mantener relaciones sexuales viola su derecho a la libertad de expresión y de asociación y es discriminatorio porque no respeta su derecho a la privacidad". Eso nos da paso a hacernos dos preguntas más: ¿por qué este tipo de normas se aplican preferentemente a las mujeres? Y, segunda, ¿recuerda alguien el episodio de la adúltera relatado en los Evangelios? De su lectura atenta, objetiva y desapasionada se obtienen todas las claves para enfocar casos como estos, se profese la religión que se quiera. Los casos de Nigeria fueron los primeros, los más llamativos. Quizás porque era en Nigeria. Y digo esto porque la Sharía, así como el resto de la Ley Coránica, se aplica sistemáticamente en Arabia Saudí, donde se mutila y ejecuta cotidianamente sin que los gobiernos de la tierra se lleven las manos a la cabeza, no sea que la producción petrolífera y el comercio internacional vayan a verse afectados por una mano aquí, o una adúltera allá en un pueblo perdido de la Península Arábiga.
Tras la desaparición del régimen talibán en Afganistán, estos casos vuelven ahora a la palestra, pero esta vez en Irán. Los diarios occidentales destacan lo que entienden como un progresivo recorte de las libertades en ese país, que afecta tanto a hombres como a mujeres, y que supone que el Estado, desde presupuestos religiosos tenidos como normas legales de obligado cumplimiento para la totalidad de sus ciudadanos, puede inmiscuirse en su vida privada y entrar a valorar la forma en que éstos entablan sus relaciones sociales, poniendo como pago por las mismas la propia vida. No creo que el Islam sea perverso; al menos no más que el resto de las religiones organizadas. Pienso, sin embargo, que el fanatismo y la intolerancia son los males que subyacen tras este tipo de prácticas. En este caso es el integrismo religioso el que lleva a hacer una interpretación restrictiva y cruel de la norma, que el islam progresista (que existe y ha dado ejemplos de convivencia y tolerancia durante siglos) no concibe. En cualquier caso, estimo que se trata de una interpretación y de una práctica aborrecibles. No menos aborrecible que cualquier otra que, realizada desde presupuestos no ya religiosos, sino políticos o de cualquier otro tipo, igualmente fanánitos e intolerantes, atenten contra la dignidad, la integridad, la propiedad, la libertad y la vida de los seres humanos.

lunes, 25 de junio de 2007

CUANDO LA POLÍTICA NO ES EL OFICIO DE BUSCAR EL BIEN DE TODOS

Hoy, revisando diferentes medios de comunicación, me encuentro con un magnífico artículo que dice todo tan claro, que yo no puedo añadirle nada y me permito el lujo de reproducirlo tal cual. Merece la pena disfrutarlo (pueden seguir el link hasta el original pulsando sobre el título más abajo):

Derechos Humanos: Próximas Rebajas

Por Armando Quintana Navarro
archipielagonoticias.com
Como las rebajas del verano en los centros comerciales así anuncian también otras en materia de derechos humanos y libertades fundamentales. La verdad que uno lee a veces cosas en la prensa que le parecen más bien cuestiones de ciencia ficción. Algo incrédulo me he quedado cuando he leído estos días que los dos partidos que pretenden gobernar en Canarias los próximos cuatro años se han puesto de acuerdo para reducir el derecho a la educación, eliminar el derecho a la salud, constreñir algo más el derecho a la libertad, privarles de la intimidad en cuanto a sus datos personales se refiere y no sé cuántas cosas mas. También hablan de que los menores de edad, si no son de Canarias, dejarán de ser menores y se tratará como a los mayores, o sea que eso de los Derechos del Niño es algo que pasó a la historia.

Todas estas rebajas son referidas, no podía ser de otra manera, al colectivo de inmigrantes que no tengan regularizada su situación. Solo un papel es el que les podrá dar acceso a ser curados en un hospital, a recibir educación en un colegio público o a tener derecho a su intimidad personal. Lo he comentado alguna vez y lo repito nuevamente: Confunden luchar contra las causas de la inmigración con luchar contra los inmigrantes. Luchan contra éstos como si fueran nuestros enemigos. Es algo así como luchar contra los pobres, en lugar de combatir la pobreza.

Yo había pensado que en este país, todos estábamos orgullosos de aquella adquisición histórica que fue la Revolución Francesa, y de los principios que la hicieron posible y que se tradujeron en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Sí, me refiero a aquellos tres de libertad, igualdad y fraternidad que subyacen en dicha declaración y en aquellas hazañas. Pero parece que no. Que habrá que hacer otra. Que nos retrotraemos al pasado.

“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros” dice el art 1 de dicha Declaración, ratificada por España y consiguientemente también por Canarias. ¿No conocen los grupos políticos en cuestión estos artículos?. Por si hay alguna duda a la hora de entender esta premisa, el artículo 2 dice:” Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.” Sin distinción alguna de cualquier otra condición, lo cual incluye tener o no papeles del país receptor.

Entiendo que el fenómeno migratorio hay que regularlo, pero me gustaría escuchar de los líderes que gobiernan mi país que cualquier medida a tomar siempre se hará en el contexto de los Derechos Humanos y de las Convenciones Internacionales que los aplican. Creo que no es mucho pedir. Lo contrario es seguirse mirando al ombligo, no poner los acentos donde se deben poner, y hacer rebajas en la dignidad de los seres humanos. Entiéndase como se entienda lo que han dicho, son rebajas en los derechos humanos. Y hemos avanzado mucho como para retroceder. Hay muchos que no podemos asistir indiferentes a este tipo de noticias que confunden y crean actitudes discriminatorias.

Menos mal que estas cosas hoy por hoy no dependen de una comunidad autónoma, sino de un parlamento estatal. Y espero que allí haya gente, de todas las comunidades, que siga pensando que otro mundo es posible. Hagan los pactos que crean convenientes, pero, por favor, no nos quiten las utopías. Y escuchen también a la sociedad civil organizada que piensa y actúa de forma diferente.

martes, 19 de junio de 2007

NOS ESTAMOS ACOSTUMBRANDO

Quizás esta entrada pueda parecer a algunos diferente de las anteriores, o que tiene que ver poco con la Masonería. No estoy de acuerdo. Como masón puedo repetir el verso de Terencio: Soy humano, nada de lo humano me es ajeno.
Hace unos años, palabras como "cayuco" o "patera" no nos decían absolutamente nada. Personalmente conocía los cayucos por un artículo de Elías Serra Ràfols sobre las navegaciones en la costa africana, pero poco más. Hoy las tenemos a diario, en todas partes, las hemos aprendido, pero no las hemos asimilado: ni a ellas ni al trágico fenómeno que representan. Por desgracia para nosotros, y para quienes vienen hacinados en esas cáscaras de nuez jugándose la vida, estas palabras se han convertido en sinónimo de muerte, esperanza y desesperación. Nos estamos acostumbrando, con demasiada facilidad, con demasiada normalidad, con demasiada indiferencia, a que nuestros hermanos (sí, nuestros Hermanos) que viven en la orilla de la miseria se jueguen la vida por venir tras un sueño, mueran en el intento o se topen con la cruda realidad del rechazo y la repatriación. El fenómeno es demasiado complejo, tiene demasiadas causas, consecuencias y ramificaciones como para tratarlo en una simple entrada de este Blog. Y no soy yo el más adecuado para hacerlo. Por eso sólo voy a proponer dos cosas para favorecer la reflexión:
La primera es recomendar la lectura de un magnífico artículo que encontré en una página realmente interesante y digna de ser tenida entre nuestros sitios favoritos: "Los refugiados existir, existen", en el Blog Compartiendo opiniones:
La segunda es transcribir un poema de Neruda, y que cada cual le saque el jugo que quiera:
EL MONTE Y EL RÍO

En mi patria hay un monte.
En mi patria hay un río.
Ven conmigo.

La noche al monte sube.
El hambre baja al río.
Ven conmigo.

¿Quiénes son los que sufren?
No sé, pero son míos.
Ven conmigo.

No sé, pero me llaman
y me dicen "sufrimos"
Ven conmigo.
Y me dicen: "tu pueblo,
tu pueblo desdichado,
entre el monte y el río,
con hambre y con dolores,
no quiere luchar solo,
te está esperando, amigo".

Oh tú, la que yo amo,
pequeña, grano rojo
de trigo,
será dura la lucha,
la vida será dura,
pero vendrás conmigo.

viernes, 15 de junio de 2007

30 AÑOS DE ELECCIONES... Y DE MASONERÍA

En estos días estamos celebrando el 30º aniversario de las primeras elecciones democráticas que se celebraron en la España postfranquista. Fue un momento importante y, pese a que nos parezca que la Democracia es una realidad firmemente asentada en nuestro país, lo cierto es que nuestro régimen es muy joven y los resabios de la dictadura están aún muy presentes en muchos de nuestros compatriotas. Con todo, sin duda es un momento para el recuerdo y la celebración.

Pero quiero recordar aquí dos cosas que no por sabidas dejan de ser importantes: la primera es que, pese a los intentos de algunos por desprestigiarla, la II República fue el primer intento serio de Democracia plena que se vivió en nuestro país, y que sus logros en apenas cinco años, aún asombran por su audacia y su clarividencia. Nuestra Democracia tiene una deuda de gratitud y memoria con quienes intentaron sacar a España de su aislamiento y su retraso y llevarla hasta el podio de las naciones más avanzadas.

La segunda cuestión a recordar es que también en 2007 se cumplen 30 años del fin de la prohibición de la Masonería en nuestro país. Termina así una persecución iniciada en 1936. El 13 de septiembre de ese año se da el primer paso, cuando se decreta la ilegalización en Canarias de la Masonería por orden del Capitán General de las islas. El 11 de enero de 1938, el Gobierno de Burgos, con el General Franco a la cabeza, ordena la requisa de la documentación y los objetos masónicos de todas las logias y particulares. El 9 de febrero de 1939 se ilegaliza a todas las logias mediante la Ley de Responsabilidades Políticas, y se criminaliza a sus miembros, que son llevados a prisión o al pelotón de fusilamiento. Por fin, como colofón de la psicosis antimasónica del Caudillo, nace la Ley para la Represión de la Masonería, el Comunismo y demás sociedades secretas", que culmina el proceso de represión y exclusión social de los miembros de la Orden. No será hasta 1977 cuando el gobierno de la UCD firmase una autorización temporal para que la Masonería pudiese desarrollar sus actividades legalmente, algo que sería finalmente sancionado en 1979.

Así que considero que los masones, que defendemos desde hace trescientos años los valores de la Democracia, la tolerancia, el respeto a la diferencia, la integración , etc., estamos doblemente de enhorabuena, y para nosotros este aniversario es especialmente festivo.

He dicho.

lunes, 11 de junio de 2007

EN TIEMPOS DE TURBACIÓN...

En estos días de ruptura de treguas, de retorno a las armas, de amenazas de muerte, del despertar de la violencia y la mordaza de la paz, es necesario reflexionar un poco. Para eso propongo la atenta lectura del trabajo de un M:.M:.: La Masonería en tiempos de crispación.
A estas alturas, ante un tema como el rebrote del terrorismo en España y sus cantos de muerte, no se me ocurre nada novedoso que decir; nada que no me extreme, nada que no me acerque a los violentos (o a los violentamente antiviolentos). Tampoco estoy para discursos tibios más o menos filosóficos. Me voy a limitar a algo que, no obstante, no es poco: hacer profesión mis principios masónicos básicos (comunes a todos mis HH:.), y traer del recuerdo al H:. José Martí. Por tanto, como masón, rechazo tajantemente toda manifestación de violencia, de fanatismo, de intolerancia, de autoritarismo, de discriminación y de violación a los Derechos Humanos. ¿Se puede decir más con menos? Una reflexión básica sobre todos y cada uno de estos conceptos quizás podría resultar fructífero para muchos. En cuanto a Martí, qué mejor que algunos de sus versos sencillos:

Cultivo una rosa blanca
en julio como en enero,
para el amigo sincero
que me da su mano franca.

Y para el cruel que me arranca
el corazón con que vivo,
cardo ni ortiga cultivo
cultivo una rosa blanca.

Yo vengo de todas partes,
y hacia todas partes voy:
Arte soy entre las artes,
en los montes, monte soy.
No quiero discursos, ni declaraciones de intenciones: quiero hechos y actitudes concretas. La paz no sólo hay que pensarla, hay que construirla a diario. No la hacen quienes abandonan las palabras y empuñan las armas, amenazan la vida, llevan la violencia a la calle y merman los derechos ajenos. No la favorecen los que quitan la silla a quienes quieren sentarse a la mesa del diálogo, ni los que lanzan palabras afiladas para crear alteración en el ambiente cotidiano. No la buscan quienes no ven en el otro un objeto de atención, sino un instrumento para lograr intereses propios. No la quieren, en definitiva, quienes no hacen algo positivo para lograrla más allá de las buenas palabras. Todos podemos construir la paz en nuestro entorno, y en esa tarea no vale objetar.

miércoles, 30 de mayo de 2007

125 ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DEL H:. LLUIS COMPANYS

“ASESINÁIS A UN HOMBRE HONRADO. ¡POR CATALUÑA!”

Con esas palabras moría Lluís Companys i Jover (21/06/1882-15/10/1940), político, periodista y abogado catalán; una de las personalidades políticas más influyentes de la España de los años treinta, como líder de Esquerra Republicana de Catalunya y como Presidente de la Generalitat de Catalunya desde 1934 hasta el final de la Guerra Civil Española.
Nacido en El Tarròs (Lleida) en una familia de propietarios agrícolas, se licenció en Derecho por la Universidad de Barcelona y participó desde muy joven en la vida política catalana. Fue activista precoz en la Asociació Escolar Republicana, que fundó en 1900 con apenas 18 años. En 1906, en los difíciles comienzos de la monarquía de Alfonso XIII, participó en la creación de Solidaritat Catalana y, poco después, se unió a la sección juvenil de la Unió Federal Nacionalista Republicana. En 1917 obtuvo el acta de concejal en el Ayuntamiento de Barcelona por el Partit Republicà Català. Eran tiempos difíciles, no sólo en el escenario internacional –I Guerra Mundial, Revolución Soviética-, sino también en la sociedad española: inestabilidad política, conflictividad social, crisis del sistema canovista, guerra de Marruecos, auge del terrorismo anarquista, terror del pistolerismo empresarial y deterioro del poder civil. La crisis de 1917 va a dar lugar a un trienio caracterizado por el descenso de la producción, el aumento del paro y de la conflictividad social, la disminución de beneficios del gran capital y los reveses militares, como el “Desastre de Annual”. En noviembre de 1920, Companys fue detenido junto a otros políticos considerados radicales, con quienes sería deportado al Castillo de la Mola, en la isla de Mahón. Pese a ello, en las elecciones legislativas de diciembre ese año resultó elegido diputado por Sabadell y liberado.
Dos años más tarde lo encontramos fundando la Unió de Rabassaires y por fin, en 1931, entró como miembro de la ejecutiva de la recién nacida Esquerra Republicana de Catalunya, partido por el que resultará elegido alcalde de Barcelona en las municipales de abril de 1931. No perdió el tiempo Companys y el mismo 14 de abril proclamó la República desde el balcón del Ayuntamiento barcelonés. Dos días más tarde fue nombrado Gobernador Civil de Barcelona; luego, en junio, resultó elegido diputado a Cortes Constituyentes por Barcelona, donde dirigirá el grupo de Esquerra, desde el que trabajará por la consecución de un Estatuto de Autonomía para Cataluña.
Durante el bienio reformista de la República, su actividad política fue frenética: diputado en las Cortes nacionales, diputado en el Parlamento de Cataluña (que presidió hasta mediados de 1933), miembro del gobierno de la Segunda República Española entre junio y noviembre de 1933 como Ministro de la Marina con Azaña, director del periódico La Humanitat -el órgano oficial de ERC-, y Presidente de la Generalidad de Cataluña desde el 1 de enero de 1934 a la muerte de Francesc Macià.
Luego, con la llegada del bienio negro radical-cedista y del giro ultraconservador que se pretendió dar a la República, Companys proclamó el "Estado Catalán" en el marco de una República Federal, en medio de un ambiente de movilizaciones obreras y represión militar. Suspendido el Estatuto de Autonomía de Cataluña, Companys y su gobierno fueron detenidos y encarcelados, primero en Barcelona y luego en Madrid, donde fue condenado por rebelión en junio de 1935 a treinta años de reclusión mayor e inhabilitación absoluta en el penal de El Puerto de Santa María (Cádiz).
La victoria del Frente Popular en febrero de 1936 propició su liberación. Luego llegó el golpe de estado del 18 de julio. Compayns permitió la salida por mar de unas 5000 personas contrarias el régimen republicano cuya seguridad estaba amenazada por los desórdenes del comienzo de la guerra civil que sobrevino al fracaso de la sublevación militar en buena parte del territorio español. Durante la guerra presidió el Gobierno Catalán, amenazado por los desórdenes en la calle, la práctica desaparición de los medios de seguridad del Estado e, internamente, por las tensiones entre comunistas (estalinistas o trotskistas), socialistas y anarquistas. La llegada a Barcelona de los miembros del Gobierno de la República, encabezados por el Dr. D. Juan Negrín López como Presidente del Gobierno entre 1937 y 1939, supuso la aparición de nuevas tensiones políticas que favorecieron la erosión del sistema republicano en plena crisis bélica.
Ocupada Cataluña por las tropas sublevadas, Companys cruzó la frontera con Francia el 5 de febrero de 1939. Comenzaba así un corto exilio en París y Le Baule-les-Pins como representante de la Generalitat. Mientras, en la España ya sometida a la dictadura del general Franco, Lluis Companys era juzgado en rebeldía en aplicación retroactiva de la Ley de Responsabilidades Políticas por un tribunal especial de Barcelona. Con la ocupación de Francia por la Alemania Nazi, fue detenido por agentes alemanes de la GESTAPO el 13 de agosto de 1940 y extraditado a España días después. Llegado a Madrid, donde fue torturado, fue luego enviado a Barcelona, donde se le sometió a Consejo de Guerra por un tribunal militar sumarísimo sin garantías, plagado de falsedades e irregularidades, del que resultó condenado a muerte en un solo día. Su ejecución, una de las una de las 192.684 que ratificó el general Franco entre 1939 y 1944, se realizó en el foso del Castillo de Montjuic, el 15 de octubre de 1940.

Lluis Companys fue iniciado el 2 de mayo de 1922 en la R.L. Lealtad nº 6 de Barcelona. El 13 de agosto de 1929 se procedió a su elevación de salario como compañero. No consta que alcanzara el grado de Maestro M:. De su condición masónica da fe la carta del V:.M:. de la Logia Conde de Aranda de Madrid al Gran Maestro de la Gran Logia Regional Catalana, fechada el 12 de agosto de 1934:

"Este taller, a voz unánime, ha tomado el acuerdo de dirigirse a usted para que masónicamente, y por el procedimiento que estime más adecuado, haga llegar a nuestro querido hermano Lluis Companys la entusiasta felicitación de este grupo de masones, por su actuación, que estimamos altamente masónica, en defensa de los derechos de los humildes. Grande sería nuestra satisfacción si este acuerdo consigue llevar a este hermano más ánimo para perseverar en la gran obra iniciada"

Se casó con Mercè Micó, con la que tuvo un hijo y, tras divorciarse, contrajo matrimonio con Carme Ballester. En su sentencia pasó, entre otras muchoas acusaciones, su pertenencia a la Masonería.

FUENTES:

- ALQUÉZAR, R.: Esquerra Republicana de Catalunya. 70 anys d'història (1931-2001). Barcelona, 2002.

-CASINOS, X.: Quién es quién masónico. Masones hasta en la luna. Ed. Martínez Roca, Madrid, 2003.

- PAGÈS, P.: Biografía de Companys escrita con motivo del 60 aniversario de su fusilamiento, en http://www.nodo50.org/age/personajes/lluiscompanys.htm.

- S.A.: “Masones Célebres: Lluis Companys i Jover”. En Constructio Stellae (revista masónica de la R:.L:. Fraternitat del Vallès de la G:.L:.S:.E:.). Boletín 001, de abril de 2007.

martes, 15 de mayo de 2007

DE NUEVO EL CONTUBERNIO...


Los agentes de la intolerancia y el fanatismo están más presentes en nuestra realidad cotidiana de lo que nos gustaría, a veces generando corrientes de opinión y actuación en grupos muy numerosos de nuestra sociedad. A continuación extracto parte de un artículo sin firma, aparecido en el periódico digital "El plural.com" del pasado 08/05/2007, al que pueden acceder pulsando sobre el título de esta noticia. En este trabajo se pone de manifiesto la interesada (y neurótica) obsesión de Federico Jiménez Losantos con la teoría de la conspiración sobre los atentados de Madrid del 11-M, los masones, la policía y el Presidente José Luis Rodríguez Zapatero, por medio de transcripciones literales de sus intervenciones on-line en el periódico "Libertad Digital". Invito a los lectores a añadir un comentario al final de la noticia.
"MASONES, POLICÍAS Y ZP, DETRÁS DEL 11-M. A lo largo de dos años, el periodista estrella de la COPE, Federico Jiménez Losantos, ha sembrado la mentira y la calumnia, con un estilo histriónico y desmesurado, en relación al 11-M, en sus habituales charlas con los lectores de Libertad Digital. Acusa a Zapatero de una “responsabilidad creciente en el 11-M”; al Gobierno de no querer investigar “porque tiene algo que ocultar” y de “sembrar (junto a policías y jueces) de pruebas falsas el sumario para que cuele la trola del terrorismo islámico”; apunta a una posible “conexión con la masonería francesa” y denuncia la “cobardía de la opinión pública que votó en clave de pánico y sectarismo”.

En los encuentros digitales mantenidos por Federico Jiménez Losantos a lo largo de estos dos últimos años con los lectores de Libertad Digital, hay una idea repetida hasta la saciedad. La “evidente” culpabilidad del Gobierno, por el empeño que supuestamente muestra en ocultar la autoría de ETA y no de los “pelanas de Lavapiés”. El 11-M, es, a su juicio, un “golpe de Estado moderno”, no “como los del 23-F”.

(...)

Trama policial y judicial

“(Los servicios secretos de Marruecos, la ETA y parte de la policía afín al PSOE), son las tres piezas más lógicas y a las que apuntan tanto los indicios que tenemos como los obstáculos que ponen a la investigación. Aunque para obstáculo, el juez del Olmo” (8/6/05).

“Hay quien cree que los moros están tapando a ETA y hay quien cree que la ETA es la segunda línea de engaño, para tapar la autoría policial o de servicios secretos. Cada vez estoy más cerca de la segunda, sin descartar, claro, la primera” (25/4/07).

Falsificación de pruebas

“Ni el juez ni la policía ni, por supuesto, el Gobierno, que son los que tienen los medios, han hecho nada. Salvo sembrar de pruebas falsas los caminos que podían llevar a la autoría de la masacre” (9/3/06).“Si están sembrando de pruebas falsas el sumario del 11-M para que cuele la trola del terrorismo islámico. ¿Qué no serán capaces de hacer?” (29/3/06).

“Ya sabemos de forma indudable que en los cuerpos y fuerzas de seguridad, secta sociata, se han urdido pruebas falsas para extraviar al juez. Es evidente que la Versión oficial es falsa” (19/4/06)

Masones:

“Es posible que hubiera una conexión entre la masonería de obediencia francesa, que tiene alfiles en España, y la masacre, pero, hasta donde yo sé, sólo como observadores. La jueza Le Vert, casada con el jefe de la masonería francesa, es la que llama al PSOE para decirle que va a haber detenciones de islamistas. Antes que al gobierno” (13/7/05).

(...)"

miércoles, 9 de mayo de 2007

COLABORACIÓN: PARA NO PERDER NUESTRO NORTE

A:.L:.G:.D:.G:.A:.D:.U:.
Salud, Fuerza y Unión


Desde siempre la masonería se ha caracterizado por ser depositaria de unos ritos y transmisora de un estilo de vivir a través de unos símbolos. En ese contexto ha querido, a través de sus miembros, influir en la sociedad haciéndola mas humana pero sin perder de vista sus referencias. Hoy seguimos pensando que nuestra tarea es dar vida al simbolismo de lo que llamamos el Arte Real.

A veces nos hemos desviado con falsos extremismos. Nos hemos dedicado a la política, a la economía, al humanitarismo, olvidándonos de dónde procedemos. Y también a veces nos hemos ido al otro extremo: centrándonos en nuestro origen nos hemos olvidado de transplantar nuestros símbolos en la vida real de cada día haciendo posible una economía para todos, una política como servicio y una sociedad para iguales.

En ambos casos nos hemos olvidado de hacer interactuar la escuadra y el compás. Y ambos los tenemos siempre centrando nuestros trabajos en el Taller. En estos trabajos que ahora nos ocupan, en el grado de aprendiz, la escuadra colocada sobre el compás nos sigue recordando que todavía tenemos que seguir puliendo nuestra piedra para que brote la unidad y armonía del círculo que genera el compás.

Habrá que seguir esforzándose para que nuestros trabajos sean justos y verdaderos, es decir para dar vida a los símbolos que recordamos y a los ritos que practicamos, porque estos sin la vida son meros ritualismos que no conducen a nada, y la acción desenfrenada que se olvida de los principios puede ser también como oro que no brilla y metal que no resuena de tal forma que no construya el templo social al que estamos llamados. Así, en la buena síntesis y armonía de ambas cosas, seguiremos haciendo viva la masonería.
En los valles de Las Palmas de Gran Canaria, a 9 de mayo del 6007 V:.L:.
Plancha del H:.Stephanus (M:.M:.). R:.L:. Andamana 3, de la G:.L:. de Canarias.

jueves, 3 de mayo de 2007

LA RAZÓN, LA TIRANÍA, EL FANATISMO Y LA MASONERÍA

Por el M:.R:.H:. Jaime Almog

Plancha publicada por la R:.L:. La Fraternidad, nº 62, de Israel


No cabe duda de que en la naturaleza, el Hombre se destaca justamente por su debilidad y falta de posibilidades de defenderse en forma adecuada. No posee el caparazón de la tortuga para ocultarse, y ni siquiera el veneno de la serpiente para atacar a su enemigo. No puede competir con la velocidad del ciervo y no sabe trepar como el mono. Su sentido del olfato no está suficientemente desarrollado y le faltan fuertes dientes y afiladas uñas para cazar y obtener su alimento o defenderse contra los enemigos que lo ataquen. Su falta de cuero grueso o de piel peluda le impiden enfrentar las inclemencias del tiempo. Si tenemos en cuenta la larga duración de su infancia en la cual es totalmente dependiente, sus años de desarrollo en los que debe dedicarse totalmente a adquirir conocimientos y experiencia, su vida efectiva y plena es relativamente corta si la comparamos con la de muchos otros animales.
A pesar de todo ello, tiene el hombre un atributo singular, que lo diferencia de todo otro ser vivo: su inteligencia, gracias a la cual le es posible alcanzar los medios para cazar a su antojo y aun construir vehículos que le permitan moverse más rápidamente que cualquier otro animal, no sólo sobre tierra firme, sino también a través del agua o del aire. Aún más: gracias a los conocimientos que no solamente acumula sino que es capaz de transmitir a sus descendientes, logró el hombre una capacidad inmensa de desarrollo, pudiendo provocar cambios notables en la naturaleza que aprovecha para su beneficio y placer. Aplicando su genio, el hombre domina ya el planeta en el que vive, y pretende trasladar su poder al cosmos.
Los tiranos y fundamentalistas quieren arrastrar demagógicamente a las masas como un rebaño de ovejas. Afortunadamente estas masas son capaces de pensar y de comunicar sus ideas, impidiendo así el dominio de la autocracia. Es por ello que desde tiempos inmemoriales, dictadores y fanáticos buscaron justificar sus impíos medios de opresión afirmando que sus órdenes y exigencias estaban determinadas por fuerzas sobrenaturales: el Hombre común, argumentan, no es capaz de interpretar estos dictados supremos y debe por lo tanto limitarse a cumplir los decretos de los "elegidos". En el caso de los fundamentalistas, estos llegan a prometer "vida eterna" a aquellos que están dispuestos a sacrificarse en aras de alcanzar los fines deseados por sus líderes. Estos son sin duda atentados a la razón, a la lógica, y aun a la misma fe. La doctrina masónica rechaza también estos fraudes. Sus principios de Fraternidad, Libertad e Igualdad constituyen tremendas amenazas para fanáticos y tiranos. Un pueblo ilustrado es el mayor peligro para ellos. La Razón no puede aceptar los "milagros" que quieren utilizar para dominar al pueblo. Es explicable que bajo regímenes tiránicos y fundamentalistas la masonería no solamente esté prohibida, sino también perseguida.

Recordemos que la principal exigencia al Candidato es que sea un Hombre libre. Creemos que la Libertad y la Paz verdadera no pueden basarse sobre intrigas palaciegas. La Paz sólo es posible a través del latir unísono de corazones plenos de Fraternidad, Tolerancia y Amor. El Hombre ilustrado es plenamente consciente de las maravillas que nos regala la naturaleza. El nido que las aves construyen para sus crías. Las flores y los frutos que nacen de una solitaria semilla, que por mucho tiempo parece seca y estéril. El amor incondicional de la fiera por sus cachorros. La vida societaria de abejas y hormigas. ¿No son éstos verdaderos milagros y maravillas que se nos presentan en nuestra vida diaria? Pero la inteligencia, el atributo que otorgó el Gran Arquitecto del Universo al Hombre, es lo que le permitió los extraordinarios descubrimientos realizados a través de toda su historia, desde el de la rueda hasta los intentos de dominar el espacio extraterrestre. Ellos son en definitiva la máxima expresión de este mundo de maravillas del que gozamos.
El fundamentalismo trató de impedir siempre que la razón humana se desarrollara. A pesar de ello, como masones y como Hombres libres debemos cumplir con el mandamiento de defender la libertad de pensamiento e incentivar la Igualdad, el Amor y la Fraternidad. Terminemos este Trazado con unos cortos versos que pueden reflejar el espíritu del masón:

Pediría a mi Dios la incomprensión desterrar,
proyectarla y dejar que la brisa la disperse.

Grabaría el enojo en las nubes,
para que desaparezca con el caer de la lluvia.
Y el odio en la nieve
para que el sol juntos los disuelva.

Pero la Fraternidad y el Amor
los estamparía en los corazones de todos los niños,
para que crecieran junto con ellos
hasta conquistar el universo entero.

miércoles, 2 de mayo de 2007

EL TEMPLO DE LA R:.L:. ANDAMANA Nº 3 DE LA G:.L:. DE CANARIAS





CUANDO EL PASADO PESA

En España hoy, casi sesenta y ocho años después de finalizada la guerra civil española, tras una dictadura que prohibió la Masonería y fusiló, encarceló, exilió o mantuvo privados de todo derecho básico a sus miembros; después de una transición modélica a la Democracia y casi treinta años de vivencia constitucional, aún es difícil superar algunos aspectos del pasado. Reproduzco aquí un artículo muy interesante de Javier Pradera, aparecido recientemente en El País.

LA LEY DE LA MEMORIA HISTÓRICA

(Javier Pradera. El País, 29-IV-2007)

La negociación entre los portavoces del PSOE y de IU ha sacado de su parálisis parlamentaria a la ley de la memoria histórica (un texto de contenido heterogéneo tratado con una deficiente técnica jurídica) cuyo proyecto fue admitido a trámite por el Congreso el 14 de diciembre pasado con notables dificultades: PP, ERC e IU votaron en contra y CiU y PNV le dieron un respaldo sólo condicionado y reticente. Como suele ocurrir con las propuestas que aspiran a conciliar actitudes dominadas por las emociones, la mala acogida dispensada a la iniciativa del Gobierno desde la derecha y desde la izquierda se debió a razones diametralmente opuestas: en tanto que los populares acusaban al presidente Zapatero de romper los acuerdos de la transición y de promover el revanchismo de los defensores de la legalidad republicana derrotados en la Guerra Civil, IU y ERC criticaron la tibieza del proyecto y exigieron la anulación de las condenas dictadas por los consejos de guerra y por los tribunales de excepción del franquismo desde el 18 de julio de 1936 hasta la transición.
PSOE e IU enmiendan la ley de reconocimiento de los derechos de las víctimas de la guerra y la dictadura que declara ilegítimos los tribunales y las sentencias de la represión franquista, abstracción hecha del ocioso debate sobre la propiedad terminológica de la expresión memoria histórica (en realidad el título del proyecto de ley se refiere sólo al reconocimiento y ampliación de los derechos de quienes "padecieron persecución o violencia durante la guerra y la dictadura"), la aplicación de una justicia retroactiva sobre el pasado constituye una cuestión central en los procesos de transición. El reciente libro de Jon Elster acerca de la justicia transicional (Rendición de cuentas, Katz Editores, 2007) estudia ese problema desde la Atenas de finales del siglo V antes de Cristo hasta la descomposición del bloque soviético.
El análisis de la justicia transicional muestra las contradicciones latentes entre las demandas de justicia sustantiva que exigen la reparación de los daños inferidos por una dictadura, de un lado, y el respeto debido al imperio de la ley instaurado por la democracia, de otro. Tras la caída del muro de Berlín, un disidente de la Alemania Oriental expresó con lúcida crudeza la desilusión de los resistentes al régimen comunista ante el desenlace de esa antinomia: "Esperábamos obtener justicia pero en su lugar recibimos el Estado de derecho". El acuerdo entre el PSOE e IU declara la ilegitimidad de los tribunales (y de sus sentencias) creados en la Guerra Civil y durante la dictadura (los consejos de guerra y los tribunales de Responsabilidades Políticas, de Masonería y Comunismo y de Orden Público) por motivos ideológicos o políticos. Las diferentes interpretaciones dadas -también por los firmantes- a esa imprecisa enmienda confirman las dificultades existentes para armonizar -treinta años después de iniciada la transición- los términos de un correoso dilema: satisfacer las peticiones de los represaliados por el franquismo o mantener los principios de seguridad jurídica, prescripción e irretroactividad restaurados por el ordenamiento constitucional de 1978. Es improbable que el apasionado clima de confusión actual se disipe antes del fin de la legislatura. El Gobierno afirma que no se anularán los juicios del franquismo ni se revisarán de oficio las sentencias. CiU y PNV mantienen sus reservas sobre la enmienda pactada entre PSOE e IU. El portavoz de ERC -socio del Gobierno- critica que el proyecto de ley no alcance "los principios mínimos" exigibles. El coordinador de IU interpreta que el acuerdo con los socialistas permitirá a los tribunales anular los fallos ilegítimos y sus consecuencias (incluso económicas) pero el secretario general del PCE -miembro de la coalición- proclama su "radical desacuerdo" con el proyecto. En la bancada de enfrente, el portavoz Zaplana trompetea que la enmienda implica "derribar el pilar" de la reconciliación entre los españoles. En cualquier caso, un revisionismo irresponsable de la transición llevaría al naufragio: las sociedades emergidas de una larga dictadura están obligadas a reconstruirse en medio del oleaje de alta mar -la metáfora es de Jon Elster- con materiales heredados del pasado por deleznables, insatisfactorios y viciados que puedan parecer a los antiguos resistentes.

martes, 17 de abril de 2007

ENTREVISTA AL TEÓLOGO MANUEL GERRA EN TORNO A LA MASONERÍA Y EL LAICISMO


Una vez más, desde la ignorancia y la soberbia, se hace culpable a la Mas:. de los males morales de nuestro tiempo y se resalta la incompatibilidad entre Mas:. y catolicismo con los postulados tradicionales en Roma. Transcribo íntegro el texto publicado por la Agencia Internacional Católica de Noticias (Zenit) y que cada cual saque sus conclusiones.
BURGOS, martes, 2 abril 2007.
¿Es cierto que existe una conspiración masónica? ¿Católico y masón, compatible? ¿El Parlamento Europeo está dominado por masones? Son preguntas que el profesor Manuel Guerra, autor de veinticinco libros sobre sectas y otras cuestiones, se ha formulado y intenta responder en las 444 páginas de «La trama masónica», de Styra Ediciones. Manuel Guerra Gómez (Villamartín de Sotoscueva, 1931) es doctor en filología clásica y en teología patrística y miembro de la Real Academia de Doctores de España. El profesor Guerra ha sido presidente de la Facultad de Teología del Norte de España, sedes de Burgos y Vitoria. «El método masónico, íntimamente unido al laicismo, refleja el relativismo historicista y conduce al relativismo socio-cultural promoviéndolo», afirma a Zenit. -

Zenit:
La famosa conspiración masónica con el poder, ¿es un tópico?
Guerra: Hay que distinguir entre masonería y masones. La masonería en cuanto tal y en teoría no aspira a poseer el poder o, al menos, a tenerlo al servicio de sus principios e intereses. Pero, de hecho, los masones están presentes en casi todos los organismos internacionales decisorios y en las multinacionales de poder económico y político. Es lógico que traten de hacer presentes sus principios ideológicos (relativismo, laicismo, gnosis) dondequiera que se hallen y desde sus puestos hacia fuera por irradiación. Además, en el mundo anglosajón y en los países nórdicos, en Turquía, etc., no es que aspiren a tener el poder, es que son el poder. Así ocurre cuando el rey es el Gran Maestro de la Gran Logia Unida de Inglaterra (GLUI) y de las más de 150 Grandes Logias (una en cada nación, en EE-UU una en cada Estado). En el año 1995, la GLUI contaba con 750.000 miembros en 8.000 logias de todo el mundo. Además, como impera el secreto, no hay modo de precisar dónde actúan y hasta dónde llega su influjo directo, mucho menos el indirecto. El gobierno de Tony Blair ha impulsado un movimiento que reclama la obligación de los masones a declarar su pertenencia a la masonería, sobre todo si son funcionarios del Estado, especialmente en la judicatura y en la policía. Es encomiable la respuesta de más de 1.400 jueces ingleses que han declarado voluntariamente su afiliación a la masonería. Evidentemente son muchos más. Tras el affaire de la logia encubierta P2 (Licio Gelli), los funcionarios italianos en determinados ámbitos de la administración pública, si son masones, están obligados a declararlo o, en caso contrario, se exponen a perder su puesto (ley del año 1983 de la región de Toscana con Florencia como capital).

Z: El famoso 60% de masones en el Parlamento Europeo, ¿es un dato cierto?

G: Este porcentaje o uno similar es el asignado por Josep Corominas, Gran Maestro de la Gran Logia de España (GLE) hasta marzo del 2006. El 9 de febrero de 2007 ha abandonado la GLE aunque afirma seguir siendo masón y desea ser considerado como tal. ¿Una nueva escisión y Obediencia masónica o su incorporación a otra de las ya existentes? De hecho todas las propuestas cuestiones familiares, bioéticas, en disenso con la doctrina de la Iglesia e incluso con la ley natural han sido aprobadas por el Parlamento Europeo. Recuérdese también el caso del italiano Rocco Buttiglione rechazado por la mayoría laicista.

Z: En Roma se acaba de celebrar un congreso en el que se recuerda la incompatibilidad entre catolicismo y masonería, pero se invita a dialogar con los masones en asuntos socio-culturales. ¿Cómo se hace eso?

G: A pesar de la incompatibilidad objetiva entre la masonería y el catolicismo los católicos pueden dialogar con los masones en varios planos, no en el que la Santa Sede, consciente de los riesgos, se ha reservado como competencia exclusiva suya: «No le compete a las autoridades eclesiásticas locales pronunciarse sobre la naturaleza de la asociaciones masónicas con un juicio que implique la derogación de cuanto ha sido establecido arriba» (Declaración sobre las asociaciones masónicas, 26.XI. 1983; AAS 76, 1984, página 100). Además conviene tener en cuenta la realidad y las consecuencias del secreto masónico. ¿Cómo dialogar con alguien que está enmascarado? No obstante, puede dialogarse en asuntos socio-culturales. Las religiones y las ideologías terminan por formar y conformar su respectiva cultura, si bien siempre hay una base común. El cultural, al menos en teoría, es un sector más fácil para el diálogo que el específicamente religioso e ideológico. Resulta más cómodo enhebrar el diálogo intercultural (sobre el hambre, la alfabetización, la ecología, la sanidad, la globalización, etc.) que el interreligioso. Pero, hasta en este terreno, el diálogo con la masonería encuentra serias dificultades, pues el laicismo masónico, abierta o solapadamente, pretende arrinconar lo específicamente religioso, lo que no sea común a todas las religiones y éticas, encerrándolo como en «arresto domiciliario» en el foro de la conciencia individual y dentro de los templos. Por eso, procura borrar las huellas socio-culturales cristianas en los países tradicionalmente cristianos, por ejemplo los «belenes» o representaciones del misterio navideño y su simbología (estrellas con o sin figuras de los Magos, incensarios) en las calles durante la Navidad, etc.).

Z: ¿Es la masonería un substituto de la religión?

G: La masonería, en sintonía con uno de sus productos: New Age o Nueva Era, prefiere usar «espiritualidad», término de resonancias más subjetivistas, en vez de «religión». Los masones, sobre todo si se dicen cristianos, niegan que la masonería sea religión. Si lo afirmaran, reconocerían su pertenencia a dos religiones: la católica y la masónica. Pero, de hecho, al menos para muchos, especialmente para los masones agnósticos, deístas, es un substituto de la religión. Más aún, la masonería es llamada «religión» e incluso «la religión» en escritos masónicos y de los masones.

Z: ¿Cómo se ha acercado usted a este mundo, si es secreto?

G: He dedicado muchas horas a estudiar las constituciones, los reglamentos y los rituales de las distintas Obediencias o federaciones de logias masónicas, así como a conversar con masones y ex-masones en España y en México, también a leer libros sobre masonería escritos por masones y por no masones. En México, hace unos diez años, permanecí dos veranos hablando diariamente, sobre masonería, con profesores de sus universidades, masones y no masones. Dedicaba las tardes a visitar centros de diferentes sectas, algunas paramasónicas, que solían hallarse en la periferia urbana.

Z: La masonería, ¿es más un método que un contenido?

G: El hombre, además de pensar, siente e imagina. Los sentimientos y las imaginaciones pueden provocar interferencias perturbadoras de la lucidez mental. No obstante, las ideas y creencias orientan al hombre; los principios a las instituciones humanas, al mismo tiempo que las conforman. Pero para alcanzar la meta, es necesario utilizar el «método» adecuado. Precisamente la etimología griega de esta palabra designa el «camino» (gr. odós) que debe recorrerse para llegar «más allá» (gr. met´), o sea, a la meta. En la masonería, su método alcanza la máxima categoría y eficacia, pues, de hecho, se ha convertido en uno de sus «principios», tal vez el básico y configurador de los demás. Precisamente el método masónico es uno de los motivos por el cual la masonería es incompatible con la doctrina cristiana. El método masónico, íntimamente unido al laicismo, refleja el relativismo historicista y conduce al relativismo socio-cultural promoviéndolo. Alain Gérard, uno de los dirigentes del Gran Oriente de Francia, reconoce que «la masonería es solamente un método». Según él, un masón puede tener «opiniones», o sea, creencias propias de una religión determinada, pero el método masónico le obliga a «poner en cuestión» sus opiniones y a aceptar la posibilidad de que sean declaradas falsas si son superadas en una síntesis de razones más sólidas y con el apoyo de la mayoría. «No existe una verdadera puesta en discusión si previamente se declara que, sea cual sea el resultado de la discusión, hay puntos en los cuales uno estará siempre convencido de tener razón», afirma. De ahí la alergia masónica a los dogmas y a las religiones calificadas de dogmáticas, reveladas, especialmente a la cristiana. De ahí también que los masones tienden a considerar la democracia como una obra de la masonería y al método democrático (aprobación por mayoría de votos) como algo connatural con lo masónico que lo extiende a todas las realidades, también a la verdad, al bien, etc. Precisamente, el actual Gran Maestre del Gran Oriente de Francia, Jean Michel Quilardet, en unas declaraciones a «La Voz de Asturias» (20, enero, 2007, Oviedo/España) reconoce: «Se puede pensar que existe una democracia no laica (= no laicista, no masónica), pero a mi forma de ver y según mi pensamiento, el laicismo es un avance en la democracia». Consiguientemente los demócratas, que no son laicistas o masones, si son demócratas, lo son como de segunda categoría.

Z: Los masones son una minoría creativa. Los cristianos, ¿también?

G: Evidentemente los masones no monopolizan la creatividad. Aunque de signo distinto, corresponde también, en no menor grado, a los cristianos con la ayuda de la gracia divina y el influjo del Espíritu Santo. Para comprobarlo basta repasar la historia de la Iglesia y su adaptación evangelizadora a las circunstancias socioculturales tan cambiantes en los dos mil años de su existencia. «La mano o el poder de Dios no se ha recortado» (Is 59,1) en nuestros días. Cuando hace pocos años Juan Pablo II llamaba a los Movimientos eclesiales «florecimiento primaveral», «nuevo Pentecostés», «don particular del Espíritu Santo a la Iglesia en nuestro momento histórico», inicialmente lo atribuía a su gran bondad. El bueno, el santo, no ve sino bondad en todo, como el avaro descubre lucro y el lujurioso, placer sexual. Cuando tuve que realizar un estudio: «Los movimientos eclesiales en España» (Real Academia de Doctores de España, «El estado de España», 2005, páginas. 80-94) y descubrí la realidad, quedé impresionado. ¡Qué creatividad la de los hijos de la Iglesia, movidos e inspirados por el Espíritu Santo, en nuestros días! ¿Cómo quedarían la Iglesia y el mundo si los Movimientos eclesiales, las obras docentes y asistenciales, etc., desaparecieran como por arte de encantamiento, dejando una especie de gigantesco «agujero negro» en la galaxia eclesial y en la socio-cultural?

domingo, 15 de abril de 2007

NUEVO LIBRO SOBRE FRANCO Y LA MASONERÍA

El pasado mes de marzo de 2007, la Editorial Martínez Roca ha publicado el libro "Franco contra los Masones", obra de Xavi Casinos y Josep Brunet. En este trabajo se analiza, por un lado, la labor desarrollada por la Asociación Masónica Internacional (AMI) entre 1942 y 1945 a favor de las democracias europeas y en contra de los regímenes dictatoriales establecidos entonces en Alemania, Italia, España y la Unión Soviética, haciendo especial hincapié en el caso español. Por otro lado, se estudia la labor de espionaje desarrollada por una agente no reconocida hasta la fecha y que, bajo las siglas "A. de S." pasó al régimen franquista información valiosa sobre las actividades de la AMI y, de paso, de los masones españoles en el exilio. Se trata sin duda de un texto interesante, que viene a enriquecer la lista de estudios históricos sobre la Francmasonería en nuestro país, y que pone de relieve una vez más la personal obsesión del dictador por la Orden Masónica, algo que mantuvo muy presente hasta el momento de su muerte.

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Como obrero de la Resp:. Logia Andamana nº 3, de la Gran Logia de Canarias doy una bienvenida especial a todos los HH:. que visitan este diario, sea cual sea su Obediencia, su Logia o su Rito: reciban un fuerte T:.A:.F:. Sé bienvenido igualmente tú, profano que te acercas al ámbito de la Masonería: mis respetos para tí y mis deseos de que tu visita a este Blog te depare algo positivo.